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Viernes, 08 Febrero 2013 21:33

Tercer cumpleaños de Viviart

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picakakeVIVIART ya no es un niño chiquito. En estos tres años de andanzas por la cultura y el arte cubanos lo que empezó como un sueño se convirtió un proyecto consolidado que ha logrado reunir —y eso quedó claro en la velada nocturna— lo mejor del talento oculto en las calles de la Isla.

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Felicidades VIVIART

La música procedente de Casa Gaia inundó este domingo la parte más antigua de La Habana, deslizándose suavemente por las estrechas calles, como solo pueden hacerlo las Vibraciones Vitales del Arte. Guiado por la dulce voz de Tine Bacher, anfitriona de la noche, el espíritu de VIVIART se esparció por toda la zona.

Mientras caía la tarde fueron llegando uno tras otro los amigos: Ruy López-Nussa, las chicas de Alami, Papá Humbertico, Alejandro Falcón, Charly mucharima, Jade, Raudel, Eric Méndez, Luna Manzanares. La lista de todas las personas que hubieran querido estar allí también se hace infinita. Artistas de la plástica, raperos, fotógrafos y músicos formaban un grupo amorfo reunido para una ocasión especial: celebrar el tercer cumpleaños de VIVIART.

El mejor regalo fue, sin dudas, la presentación del nuevo disco de Tine Bacher: For du vender om (Antes de que te arrepientas, en español). Las letras están en danés, pero la trovadora logra transmitir de manera especial el significado de cada nota.

Quizás lo hace posible a través de la combinación de su mágica voz, una de esas que tocan peculiarmente la fibra más sensible del ser humano, con títulos sugerentes como Besar tu piel o cargados de sentimiento como Miedo a la felicidad.

Acompañaron a la cantante en los coros Rita y Alena; Julio César González en el bajo; el pianista Roger Rizo; en la batería Yordenis; el guitarrita Carlos Manso; Kali en la trompeta y en la percusión menor Raúl Rizo. En conjunto se deja ver al público la armonía y perfecta coordinación entre músicos y cantante.

Tine fue la encargada de conducir la descarga entre amigos, precisamente con ellos compartió el escenario. El primero en subir al estrado, orgulloso de haber compartido con la trovadora danesa los inicios de su aventura musical en la Isla, fue el joven cantautor Eric Méndez.

La más reciente revelación de la trova cubana tocó el tema Cual si fuera el mal, una composición dedicada a su madre “de cuando dejó de ser adolescente y causarle disgustos”. Y como regalo al cumpleañero estrenó Paradoja, un canto a la belleza de las nubes y al cielo, vistos desde un avión, aunque en realidad “es un pretexto para hablar de otra cosa”.

Pero la noche guardaba aún más sorpresas. La poderosa voz de Daymee provocó una sensación de sobrecogimiento entre todos los presentes. Uno no puede dejar de estremecerse cuando recibe la esencia de Alami, una mezcla de lo afrocubano con el jazz. Dánae, al piano; Diana en la percusión y Dámarys en el bajo tienen talento para ellas y para regalar también.

Mientras ondeaba la bandera cubana, la poesía urbana de Raudel hizo un recorrido por la trayectoria de Escuadrón Patriota, por la verdadera historia del hip hop cubano. La lírica “consciente” del rapero demostró que la letra, en efecto, corta. Bendiciones, luz y paz envió Raudel a todo el mundo y a VIVIART dedicó, especialmente, mucha felicidad.

Una buena muestra de una tendencia de la música en Cuba que no ha dado el salto a la palestra pública, pero que debería hacerlo por su capacidad para sorprender y mover a la gente la dio David d´OMNI. La mezcla de rap, música electroacústica y rock, junto a la peculiar danza de David es particularmente energética.

Es increíble como una sola persona puede abarcar lo mejor de los dos mundos. Mientras mostraba las raíces de Dinamarca que viajan consigo, Tine hizo a todos bailar al ritmo de un rico guaguancó in-danés que no perdió ni una pizca de la sabrosura cubana.

Como dijo Tine, en los cumpleaños de los niños siempre hay un cake y en esta ocasión tampoco faltó el ¡Felicidades VIVIART en tu día! Los miembros del equipo soplaron juntos las tres velitas y seguro también pidieron algún que otro deseo para el próximo año.

VIVIART ya no es un niño chiquito. En estos tres años de andanzas por la cultura y el arte cubanos lo que empezó como un sueño se convirtió un proyecto consolidado que ha logrado reunir —y eso quedó claro en la velada nocturna— lo mejor del talento oculto en las calles de la Isla.

Leído 2285 veces Modificado por última vez en Lunes, 03 Marzo 2014 16:17

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